Mitos del vino
El vino no mejora guardado en tu repisa
Ese regalo que guardas para una “ocasión especial” casi seguro se está echando a perder. La mejor ocasión es hoy.
"Estás como el vino... te pones mejor con los años". Aceptemos el piropo, pero por favor, no se lo apliquemos a las botellas que compramos en el súper.
Es un clásico chileno. Alguien te regala un vino para tu cumpleaños, decides guardarlo para una "ocasión especial" porque tienes la idea de que el tiempo lo hará mejor, y ahí se queda acumulando polvo por 5 años (o más). El problema es que el vino no es un amuleto; es un producto vivo.
La mejor ocasión para abrir esa botella guardada… es hoy mismo.
Vale la pena dejar de perder botellas por culpa del esnobismo educativo que nos hizo creer que el vino tiene que envejecer para ser de calidad.

La verdad técnica es que casi todo el vino en Chile está hecho para tomarse hoy. Cuando intentas guardar un vino común, no madura: se apaga. Y una botella abierta te aguanta bastante menos de lo que crees antes de convertirse en un vinagre intomable.

Ante la duda de equivocarse, es lógico que muchos prefieran irse a la segura con una cerveza. Pero la gracia del vino es que no hay una forma "correcta" de disfrutarlo. Bajar la teoría a la mesa sirve justamente para eso: para que elijas sin miedo y disfrutes sin complicaciones.

Bajar el vino de su pedestal es entender que la mejor ocasión para abrir esa botella que tienes guardada... es hoy mismo.